Cocteleria Historia
¿Qué es un cóctel?
Si usted le pregunta a un barman qué es
un cóctel, sin dudarlo le responderá que es la creación de un nuevo sabor. Es
claro que ese sabor tiene que ser agradable, atractivo, equilibrado. Y su
preparación requiere de conocimientos, práctica y un equipo adecuado.
Básicamente, el cóctel es un trago aperitivo, ya que está pensado para
disfrutar antes del almuerzo o la cena, sin perturbar el apetito, sino
precisamente estimularlo. Su calidad no sólo dependerá de la correcta proporción
de las bebidas que lo integran, sino fundamentalmente de la calidad de cada una
de esas bebidas. Si usted es un barman aficionado, que disfruta agasajando a
sus amigos preparando tragos, trate de utilizar siempre bebidas de calidad.
Licores, whisky, vodka, gin, vermouth, jugos de frutas de baja calidad, atentan
no sólo contra el éxito de sus preparaciones, sino también de la salud de sus
invitados.
La historia de las bebidas alcohólicas
Uno de los placeres más grandes de los
que ha podido disfrutar el hombre a través de la historia, en el poder compartir
con los amigos en los eventos sociales innumerables vinos y bebidas alcohólicas
en general, para acompañar las comidas.
Haber descubierto una forma de tener una
mejor convivencia social en los
banquetes degustando diferentes bebidas, se tradujo en todo un rito desde la
antigüedad, y la palabra “salud” siempre
va acompañada de una buena bebida y comida. El buen comer produce un gran
placer
Entre las cualidades que tienen dichas
bebidas, es que provocan una sensación embriagadora, la exaltación de los
sentidos y de las emociones, que llevan a la felicidad y al relajamiento.
De acuerdo a algunos antecedentes
históricos y antropológicos, se encontró que las bebidas alcohólicas fueron
descubiertas por el hombre hace más de 8 mil años a.C.
Se sabe que desde hace más de dos
millones de años la uva era utilizada entre los nómadas, tal y como se reportó
después de unos hallazgos de la semilla de este fruto, encontrados durante las
excavaciones en Turquía, Siria, Líbano y Jordania. También se encontraron
evidencias en Georgia, al sur del Cáucaso (5000 y 7000 años a.C. de que ya se bebía
el vino extraído de la uva; sin embargo, su proceso de destilación dio inicio
800 años d.C. desde entonces las bebidas alcohólicas acompañan las comidas en
todos los ambientes sociales del mundo, tal y como ha quedado asentado en la
historia de la humanidad desde hace siglos.
Existen pinturas egipcias en donde se
evidencia que el vino se presentaba en los banquetes y que era importado de
Armenia, Canaán y Siria. Los egipcios llamaban boozah a las bebidas fuertes o
embriagantes.
El vino era un elixir y un elemento
importantísimo para el misticismo; se ofrecía en las ceremonias religiosas y se
hacían grandes simposiums para relajarse y entrar en comunión con los dioses, o
para invocar fuerzas poderosas.
Las bebidas alcohólicas surgieron por casualidad,
cuando los alquimistas hacían sus experimentos para encontrar el elixir de la
eterna juventud; una de las grandes preocupaciones del hombre, era lograr, a
través de alguna pócima, la prolongación de la vida.
Un médico alquimista catalán de nombre
Arnaldo Villeneueve (XIII y XIV) llego a dominar una técnica de destilación
descubierta anteriormente por los árabes e hizo un elixir al que denomino “el
agua de la vida”, y se consideró un gran hallazgo. Se suponía que quien la bebía
iba a tener una larga vida. En el siglo XIV, otro alquimista mallorquín, Ramón
Llul, alumno de Arnoldo V, le llamo al elixir: “Agua Vital Ardens o Agua
Ardiente de la Vida”, el consuelo del cuerpo del hombre. Todo mundo pensaba que
esta bebida aumentaba la fuerza física para el trabajo, y tuvieron que pasar
muchos años para que se descubriera que no era verdad. Al paso del tiempo se
empezó la preparación de licores de diversos sabores y se utilizaban en su
proceso de destilación algunas hierbas y frutos, y así empezó a generarse una
gran industria en varios países del mundo. Se sabe que el licor tiene un alto
contenido alcohólico que oscila entre los 27 y 60 grados y que hay una gran
variedad de sabores, tales como: almendra, frutilla, menta, naranja, mora,
cereza, cocoa, kumel o carvi, apricot, coco, leche, azúcar, anís, melocotón,
durazno, manzana, bellota, frambuesa, etc.
Después de varios siglos, los árabes,
tras sus conquistas, llevaron el conocimiento de la destilación a las riberas
del rio Nilo para que este proceso se diera conocer en Europa occidental.
En la edad media, los monjes
benedictinos se volvieron especialistas en la destilación del alcohol; ellos
empezaron a mezclarlos con flores, frutas y plantas y tuvieron como resultado
ricos vinos y licores para las cortes europeas.
Hacia finales del siglo XVIII, Edgar
Adam, sometió los alcoholes en una segunda rectificación, dando paso al gran
universo de las bebidas alcohólicas que son consumidas por el hombre hasta
nuestros días y algunas de ellas resultaron ser más potentes que los vinos
tradicionales; entre los que no son tan fuertes se consideran las sidras, el
champan y una gran variedad de vinos que tienen un poco porcentaje de alcohol.
Evidentemente que el proceso de
destilación de los vinos, jarabes y licores es muy laborioso, y su graduación
oscila entre los 40 y 70 grados por litro. Las bebidas que se producen a través
de la destilación del alcohol son: tequila, coñac, brandy, whisky, ron, las
ginebras y vodka. Gracias a la creatividad de muchos hombres, a lo largo de la
historia heredamos una gran tradición para el buen beber. Es todo un placer
poder disfrutar y aprender a preparar diferentes bebidas, pero para llegar a
ser un gran cantinero en casa se debe contar con los elementos necesarios.
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